¿Qué voy a hacer ahora?
No, no me refiero a que no tenga nada que hacer o sin proyectos a la vista, o que me haya pasado algo gordo que me dejara mal parado, aunque entre las cenas de navidad y el año nuevo -menos mal que me he tomado una semanita de vacaciones preventivas para aguantar el tipo en estas fiestas- la vuelta al trabajo empieza a adquirir tintes épicos.
Pero de lo que quería hablar es de uno de los propósitos comunes de año nuevo, que no es otra cosa que la mejora en la productividad personal, profesional, o en lo que sea que tenga que hacer. Simplificando, a lo bruto, lo he enfocado de dos formas. Por una parte reducir al mínimo el número de papelorios y notas sueltas que pueblan -poblaban- mi escritorio. Menos los documentos legales, un bloc de notas y algunas impresiones para tener a mano de este magnífico calendario 2008, todas las anotaciones prescindibles han acabado en la basura, otras clasificadas en archivadores y las que correspondía se han convertido a formato de bit.
Por la parte que toca a darle a la tecla, me he puesto a reestructurar las carpetas de proyectos, crear un nuevo planning de backups más prudente y realista conforme crece la cartera de clientes en Asimétrica, hacer limpieza en el agregador teniendo más en cuenta mis prioridades de lectura y, en general, quitar de en medio todo aquello que por repetición, desuso o mala clasificación pueda convertirse en una fuente de ruido.
Esta limpieza física y lógica me ha llevado día y medio, al principio a regañadientes, pensando en si es tiempo perdido, aunque ahora la conclusión es que mayor es la suma de pequeños tiempos perdidos generados por una mala organización. Afilar la sierra, creo que lo llaman, en el famoso libro de los 7 hábitos, por cierto mucho más entretenido de leer que de ponerlo en práctica.
Pero lo mejor ha sido Tudumo, una aplicación de escritorio orientada a la gestión de tareas. Lo descubrí en Avemundi y, lo reconozco, si la crítica no hubiera sido buena ni siquiera me habría molestado en descargarlo. Son ya muchas aplicaciones de este tipo las que he ido probando y el resultado, en general, ha sido decepcionante. O demasiado complicadas. O estorban. O introducir una simple tarea toma demasiado tiempo en decidir cómo clasificarla. O me lío y no encuentro el botón que toca.
Tras dos días probando Tudumo, la verdad es que me está haciendo la vida más cómoda. Basada en los principios del GTD, Tudumo permite la introducción rápida de tareas, organizarlas en grupos, asignar un estado de realización, marcado de tags, etc.
Nada nuevo, me temo. Tampoco es on-line ni conlleva la fanfarria de la Web 2.0. Pero pertenece a ese tipo de aplicaciones austeras donde no te ahogan las funcionalidades y cumplen su cometido con precisión y sencillez.
Bueno, parece que ya he terminado este post. Voy al darle un click al filtro de estado y ver qué voy a hacer ahora.
